Declaración de Madrid sobre el derecho a la resistencia

Declaración de Madrid sobre el derecho a la resistencia

Los días 13 y 14 de junio de 2026, representantes de asociaciones de derechos humanos, organizaciones políticas, redes de solidaridad, profesionales del derecho, investigadores, activistas y personas directamente afectadas por la proscripción, las sanciones y los marcos de lucha contra el terrorismo se reunieron en Madrid con motivo de la conferencia «El derecho a la resistencia».

La conferencia se celebró en un momento en el que la arquitectura global de la «guerra contra el terrorismo» sigue expandiéndose más allá de sus justificaciones originales, sirviendo no solo como marco de seguridad, sino como sistema de gobernanza política. En toda Europa y más allá, las leyes antiterroristas, los regímenes de proscripción, los marcos de sanciones, las facultades de vigilancia y las restricciones financieras se han convertido en instrumentos a través de los cuales los Estados regulan la legitimidad política, reprimen la disidencia, criminalizan la resistencia y facilitan la dominación colonial.

Los participantes llegaron a la conclusión de que las denominadas listas de terroristas y las sanciones y restricciones que se derivan de ellas constituyen un pilar fundamental de esta arquitectura. Lejos de ser mecanismos jurídicos neutrales, funcionan como instrumentos políticos que permiten la intervención imperial, afianzan las jerarquías de poder a nivel mundial y extienden las formas de coacción más allá del alcance territorial de los Estados.

Estos marcos han facilitado la comisión de crímenes de guerra, el castigo colectivo, la persecución política y la erosión de las libertades políticas fundamentales. Se han utilizado para aislar a los movimientos de liberación y a las fuerzas sociales y políticas elegidas, para criminalizar la solidaridad y para negar a los pueblos la capacidad de determinar su propio futuro político y elegir a sus representantes. Al mismo tiempo, han dado poder a gobiernos y autoridades implicados en graves violaciones del derecho internacional y de los derechos humanos.‎

Los participantes reconocieron además que estas medidas forman parte de un sistema internacional más amplio de represión y castigo colectivo que se sustenta a través de la cooperación entre Estados, regímenes represivos, agencias de inteligencia, instituciones financieras y organismos supranacionales. En conjunto, han reducido el espacio político, han roto las relaciones de solidaridad entre los pueblos y han impuesto narrativas controladas por el Estado que ocultan las realidades de la opresión, la ocupación y la resistencia.

Los debates de la conferencia se centraron en la lucha palestina como uno de los ejemplos más claros del impacto de esta arquitectura global. Durante décadas, Palestina ha servido de campo de pruebas para la brutalidad colonial, las guerras genocidas, la ocupación militar y la criminalización política.

Las sanciones económicas y financieras impuestas a los palestinos por los gobiernos de la UE y Estados Unidos tras la victoria de Hamás en las elecciones de 2006 en Cisjordania y la Franja de Gaza constituyeron una herramienta clave en las políticas de hambruna de Israel contra los palestinos, especialmente en la Franja de Gaza. Su impacto llegó hasta el punto de legitimar el castigo colectivo mediante el hambre infligido a los habitantes de la Franja, lo que culminó en las operaciones de hambruna a gran escala que formaron parte de las herramientas de la guerra genocida en 2024-2025.

Los participantes señalaron que la arquitectura política y jurídica creada a través de los marcos de proscripción y lucha contra el terrorismo ha proporcionado una cobertura esencial para el ataque de Israel contra Gaza. Al criminalizar a los actores políticos palestinos, deslegitimar las instituciones palestinas y ocultar la cadena de causalidad que sustenta la resistencia palestina, estos marcos han contribuido a la complicidad internacional en la destrucción de vidas civiles, los ataques contra periodistas, el desmantelamiento de instituciones sanitarias y de ayuda humanitaria, y la obstrucción de la asistencia humanitaria.

La conferencia señaló además que la expansión de estas medidas no comenzó en octubre de 2023. Más bien, forman parte de un patrón de larga data de apoyo político europeo a la expansión colonial sionista y a la limpieza étnica. Los recientes cambios normativos, incluidas las medidas adicionales introducidas por la Unión Europea durante el genocidio en Gaza, demuestran la continua voluntad de las instituciones europeas de profundizar en esta trayectoria.

Los participantes afirmaron que la solidaridad, la lucha colectiva, la organización política y la cooperación internacional siguen siendo los medios más eficaces a través de los cuales los pueblos pueden hacer frente a los sistemas de opresión y resistir a la dominación colonial. Expresaron su solidaridad inquebrantable con todas aquellas personas que son blanco de los sistemas de represión política y reafirmaron su apoyo inequívoco al pueblo palestino, a su derecho a la vida, a la dignidad, a la autodeterminación y a la resistencia frente a la ocupación, la limpieza étnica y el genocidio.

Los participantes afirmaron además que para hacer frente a las consecuencias de la proscripción es necesario plantar cara a la propia arquitectura general de la «guerra contra el terrorismo». La lucha contra la criminalización, la vigilancia, las sanciones, la censura, el encarcelamiento político y la violencia colonial no puede separarse. Todas ellas constituyen manifestaciones interrelacionadas de un único proyecto político al que hay que hacer frente de forma colectiva.

Por lo tanto, la Conferencia de Madrid sobre el Derecho a la Resistencia se compromete a actuar de forma colectiva en los siguientes ámbitos:

1. Cuestionar las medidas de proscripción y las listas de organizaciones terroristas

Coordinar esfuerzos para denunciar y cuestionar los regímenes de proscripción y las listas de organizaciones terroristas como instrumentos de represión política, dominación colonial y criminalización de la resistencia.

2. Defender el derecho a la resistencia

Impulsar la defensa política, jurídica y pública que afirme la legitimidad de la resistencia a la ocupación, el colonialismo, la limpieza étnica y el genocidio.

3. Oponerse a la criminalización de la solidaridad con Palestina

Resistir a todos los intentos de reprimir, vigilar, restringir o criminalizar la solidaridad con Palestina y apoyar a quienes son objeto de persecución por su defensa de esta causa y su labor de organización.

4. Enfrentarse a los poderes de vigilancia y seguridad

Denunciar y cuestionar la expansión de los regímenes de vigilancia, la cooperación en materia de inteligencia, los poderes policiales y los marcos de seguridad desarrollados en el marco de la «guerra contra el terrorismo».

5. Resistir a la guerra financiera y a las sanciones

Cuestionar el uso de las sanciones, las restricciones bancarias, los regímenes de cumplimiento y la exclusión financiera como instrumentos de castigo colectivo y coacción política.

6. Defender las organizaciones políticas y la sociedad civil

Proteger a las organizaciones, instituciones, entidades benéficas, sindicatos, grupos comunitarios, periodistas, investigadores y actores políticos que son objeto de persecución en el marco de la lucha contra el terrorismo.

7. Cuestionar el control del discurso

Desarrollar intervenciones coordinadas para hacer frente a los discursos sobre terrorismo, extremismo y seguridad que se utilizan para justificar la represión y deslegitimar la resistencia.

8. Poner al descubierto la complicidad institucional

Exigir responsabilidades a los gobiernos, las empresas, las instituciones financieras, las universidades, los medios de comunicación y los organismos internacionales por facilitar los crímenes de guerra, la represión, la ocupación y el genocidio.

9. Fomentar la defensa colectiva y la solidaridad internacional

Fortalecer la cooperación entre movimientos, comunidades, abogados, investigadores, parlamentarios y activistas que se enfrentan a la represión en diferentes contextos y zonas geográficas.

10. Construir un movimiento contra la guerra contra el terrorismo

Trabajar para desarrollar un movimiento europeo e internacional sostenido, capaz de desmantelar la arquitectura jurídica, política, financiera e ideológica de la guerra contra el terrorismo y sus consecuencias duraderas.

Los participantes consideran que esta declaración no es la conclusión de una conferencia, sino el inicio de un proceso. Nos comprometemos a construir las estructuras, las relaciones y las campañas necesarias para transformar el análisis en acción, la solidaridad en poder colectivo y la resistencia en un desafío coordinado contra la represión, el colonialismo y la complicidad.

Madrid, 14 de junio de 2026
Conferencia sobre el derecho a la resistencia